abril 20, 2024
México, Ciudad de México
Día de

Día Mundial del Ictus

A pesar de la frecuencia de esta patología, sus síntomas son desconocidos para la mayoría 

Un trastorno de la circulación cerebral es lo que padecen aquellos que sufren un ictus, también conocido como accidente cerebrovascular, embolia o trombosis. 

Este lunes 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus, impulsado por la Organización Mundial del Ictus (WSO, por sus siglas en inglés). 

Esta conmemoración se ha instaurado mundialmente con el objetivo de fomentar el conocimiento para la prevención y el tratamiento del ictus debido a que es una de las principales causas de muerte, más frecuente en mujeres que en hombres. 

El síndrome clínico de origen vascular, caracterizado por signos de alteración focal o global de las funciones cerebrales de rápida evolución, que perduran más de 24 horas o provocan la muerte.

Organización Mundial de la Salud

A pesar de la frecuencia de esta patología, sus síntomas de alarma son desconocidos por la mayor parte de los ciudadanos y algunos de ellos son: la pérdida en la fuerza de la cara, la alteración repentina de la sensibilidad de la cara, brazo y/o pierna de una parte del cuerpo, pérdida de la visón en uno o los dos ojos, dificultad repentina para hablar o comprender mensajes y un dolor de cabeza súbito y desmesurado. 

Tipos de ictus 

Ictus isquémico. Reconocido por la obstrucción de los vasos sanguíneos por coágulos causantes de trombos (tapones de sangre coagulada o grasa) o embolismo cerebral. Las causas suelen remitirse al desarrollo de depósitos de grasa en las paredes de los vasos. Es el más frecuente de los tipos con un 80 por ciento de los casos y, asimismo, encontramos dos tipos: ataque isquémico (falta de irrigación sanguínea en el sitio afectado) transitorio e infarto cerebral, que deja una lesión permanente. 

Ictus hemorrágico. En este caso, el vaso sanguíneo no se obstruye sino que se rompe, lo que provoca una entrada de sangre en el cerebro que comprime el tejido cerebral. Esta rotura puede deberse a un ‘aneurisma’, región inflada o debilitada de un vaso sanguíneo, o a una ‘malformación arteriovenosa’, formación anormal de vasos sanguíneos.

Fuente OMS/who.topicscerebrovascular/accidentes 

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